El chocolate Jaikerá es más que un producto de alta calidad. Cada gramo es el resultado de una estrategia de conservación de bosques que involucra a la cultura Emberá Eyabida, en el noroccidente antioqueño. Con el fin de evitar la deforestación, esta ONG trabaja con las comunidades indígenas en un plan de negocios sostenible que les permite crecer y autodeterminarse.
Las mujeres de la comunidad no solo cultivan el cacao para venderlo como materia prima, sino que también lo transforman en un producto de consumo terminado con un valor agregado único en su receta gourmet. Jaikerá es una marca que se preocupa por el bienestar de las personas y el medioambiente, una experiencia de sabor y compromiso social que los consumidores pueden disfrutar con cada bocado.
Jaikerá es una palabra que evoca el aroma como un espíritu que recorre el bosque. Las mujeres de la comunidad Emberá Eyabida trabajan el chocolate de manera artesanal, produciendo una fragancia única y mágica que impregna cada uno de los productos. La marca se enfoca en capturar este aroma especial en sus diferentes presentaciones, ofreciendo una experiencia de sinestesia entre el olor y el sabor del chocolate.
La estrategia creativa siempre giró en torno a la idea de representar el ideal de la mujer Emberá Eyabida, para lo cual trabajamos en colaboración con las lideresas de la comunidad en una sesión de brainstorming. Para comprender su universo simbólico, realizamos un taller de sensibilización en inmersión cultural, donde pudimos apreciar la riqueza cromática, formal y ornamental de sus joyas y vestuarios.
Estos elementos esenciales fueron la base de las composiciones que utilizamos para desarrollar la imagen actual de la marca, una ilustración figurativa y minimalista que captura los trazos esenciales que dan forma a este espíritu aromático único que define la marca Jaikerá.